Wish you where here…

until the end of light

Tenía 14 años cuando Pink Floyd presentó el álbum Wish You Were Here. Recuerdo haber comprado el disco, que aún conservo, y pasar tardes escuchándolo en mi casa, después del colegio, mirando las increíbles fotos realizadas por Hipgnosis.

Por casualidad, o porque estaba previsto en el destino, años más tarde coincidí en Ibiza con miembros del grupo Pink Floyd. Al margen de su inconfundible música, descubrí que son personas entrañables. Me acogieron como uno más en la familia, dentro de su grupo de amigos. Suele suceder siempre así, cuando menos lo esperas, encuentras.

Los veranos son un retiro y descanso en la isla, un paréntesis de reflexión de los últimos meses, pero también un poso de inspiración para esta serie fotográfica. Los temas a tratar eran la soledad y la ausencia, con énfasis en tomas nocturnas, utilizando secuencias entre la luz de poniente y el resplandor del alba. No tenia idea de lo que me iba a encontrar…

Día a día, la luz fue cobrando forma y significado, y la ausencia se materializó en la idea. Entonces, comprendí el verdadero sentido de la serie: Wish you were here…until the end of light. Nació del vacío, acompañada de la soledad. Y la nada se materializó…, convirtiéndose en “algo”. Espacios y panoramas desiertos que reflejan un estado de alejamiento, donde se hace patente la falta de presencia. La constante lectura de la luz en la oscuridad, indicando una dirección a seguir. Caminos que indican la marcha nostálgica del viaje, sin retorno tras la partida. La energía de esos momentos se hizo presente en las imágenes. Al principio a solas, luego en compañía de personajes que fueron apareciendo simbólicamente. Gracias al apoyo de ese grupo de amigos, la serie comenzó a tener una identidad, además de compartir muchas anécdotas y captar el efecto que supone realizar encuentros en universos paralelos… como formar parte de la película de Antonioni, Zabriskie Point, sintiendo como llega el final apocalíptico al apurar los últimos días de vacaciones.

Durante varios días, y en el transcurso de ese verano, documenté situaciones vividas, que ahora veo desde la perspectiva del recuerdo. Imágenes que me hablan de esos instantes y me dicen constantemente wish you were here, ojalá estuvieras aquí, pero también ojalá hubieras estado allí, en esos momentos, en esos lugares, hasta el final de la luz. Me bautizaron con un nombre para el verano: Light. El verano pasó, pero todavía me llaman y me escriben mensajes refiriéndose a mi como Light.

Gracias a Fire, Air, Nick, Nettie, Flash, Lulu, Favor, Joy, Tina, Furious, Goldie, Rabbit y el infinito de Ibiza. Ellos me permitieron iluminar su mundo, pero sin ellos no habría sido posible realizar este proyecto, y sin su ayuda, no habría sido capaz de brillar. La luz siempre me ha enseñado algo. Sería un total ignorante en la oscuridad.

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