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    El tiempo detenido

    Cualladó & Maspons & Ontañón

    27.11.2021 – 05.02.2022

     

    “Todo lo que apremia

    pronto habrá pasado;

    pues sólo es capaz de consagrarnos

    lo que permanece.”

     

    Raine Maria Rilke  (Soneto XXII)

     

    Blanca Berlín pone fin a su temporada anual con una exposición de tres grandes exponentes de la fotografía española. Oriol Maspons (1928-2013)  y Francisco Ontañón (1930-2008) han sido recientemente incorporados a la galería, no así Gabriel Cualladó (1925-2003), que lleva varios años formando parte de su porfolio de artistas.

    La reunión de estos fotógrafos en una exposición conjunta se ha realizado en base a su afinidad, en cuanto a pertenecientes a un mismo colectivo generacional, pero también a su disparidad, ya que cada uno de ellos muestra características temáticas y de enfoque muy personales y diferentes. Los tres formaron parte del grupo Afal y de otros importantes colectivos del momento. De todos ellos se muestran copias vintage o de época, aunque también se incluyen algunos positivados posteriores realizados por ellos mismos o por sus herederos.

    Para el que no esté familiarizado con el significado del término, vintage es aquella copia realizada o aprobada por el propio fotógrafo pocos años después de la realización del negativo. Algunos expertos fijan este período en cinco años, otros lo amplían hasta los ocho años.  Sin embargo, cuando se trata de copias muy antiguas cuya fecha de impresión quedó indeterminada tras el fallecimiento de su autor también se les puede aplicar el término vintage. Cada uno de estas copias, vintage o de época, es una pequeña rareza, a veces enriquecida por la firma del autor, las anotaciones y sellos en el reverso, las dedicatorias….Pudiera parecer que el deterioro físico resta calidad a la copia, pero si a esa condición se le suman factores como la unicidad, la escasez o la rúbrica, su valor no decrece a ojos del coleccionista experto. En algunos casos se trata de simples impresiones de trabajo cuya finalidad inicial no fue la de ser expuestas, pero que ahora se han convertido en objetos de deseo para los coleccionistas de fotografía de todo el planeta. La fotografía vintage cotiza al alza en el mundo del arte.

    El conjunto de las fotografías expuestas nos sitúa ante la dimensión histórica y cotidiana de nuestro país en el siglo XX, ante el “instante capturado” por un linaje de fotógrafos innovadores a quienes la galería Blanca Berlín ha reunido por su capacidad de reflexión visual, su talento fotográfico, y su sugestiva manera de mostrar ante el mundo una época ya extinguida, grabada para siempre en la memoria colectiva por el poder evocador de la imagen.

     

    GABRIEL CUALLADÓ

    (Massanassa 1925 – Madrid, 2003)

    La fotografías de Gabriel Cualladó expuestas en esta muestra han sido escogidas con ayuda de su hijo, Gabriel, que se ha centrado fundamentalmente en los retratos al considerar que estos forman parte del principal cuerpo de trabajo creado por su padre en el transcurso de toda su trayectoria, siendo casi una rareza las imágenes en las que la figura humana brilla por su ausencia.

    Cualladó  mostraba una especial sutileza a la hora de plasmar la intimidad del sujeto de sus fotografías, casi siempre miembros de su familia o amigos, a los que procuraba enmarcar en su entorno de trabajo o en lugares que de alguna manera contribuían a definir al personaje. Los niños, siempre serios, los mayores, en encuadres atrevidos y poco ortodoxos. Uno de los mejores conocedores de su obra, Jean Claude Le Magny, Director de la Sección de Fotografía de la Biblioteca Nacional de Francia, decía que el fotógrafo valenciano conseguía expresar más con menos, simplicidad que no restaba un ápice de expresividad a sus potentes instantáneas: un hombre cuyo rostro se oculta bajo el ala del sombrero, la mano que pende, huérfana, en el quicio de una ventana, el niño cuya expresión realza el escorzo de una silueta en penumbra…..

    El dramático tratamiento de las luces y las sombras, sus forzados contrastes, el inconformismo que denotan sus encuadres, el alejamiento de la ortodoxia, todo ello hacen de este fotógrafo un referente de aquella época ya pasada. El escritor Antonio Muñoz Molina se extrañaba, en su artículo “El arte de la ausencia”, de que alguien pudiera ser tan delicado en un país tan duro y tirante como el nuestro en aquella década de los cincuenta.

    Gabriel Cualladó fue miembro de AFAL y cofundador del grupo La Palangana, antes de formar parte de la Escuela de Madrid. Fue premiado, entre otros reconocimientos, con el Premio Nacional de Fotografía y con la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Su obra está presente en importantes colecciones públicas y privadas, nacionales e internacionales.

    https://www.blancaberlingaleria.com/portfolios/gabriel-cuallado/.

     

    ORIOL MASPONS

    (Barcelona, 1928-2013)

    En el obituario que Laura Terré, historiadora e investigadora de fotografía, escribió para El País tras la muerte de Oriol Maspons, afirmaba que “[…] no solo fue un excelente fotógrafo, sino el teórico más relevante, dinamizador y experimentador, que alimentó con sus ideas a toda una generación de fotógrafos: la llamada generación de oro de los años cincuenta y sesenta. […] “La fotografía es solo una: la buena fotografía”, afirmaba, y demostrarlo en aquellos duros tiempos de la dictadura (inexistencia de prensa gráfica, escasez de publicidad, conservadurismo de las editoriales, censura oficial…) fue su objetivo constante. En vez de dramatizar o propagar panfletos, Maspons hizo de su trabajo profesional y de su literatura sobre la fotografía un espacio de ironía, frescura conceptual y vitalidad de estilo, que supo contagiar a sus amigos fotógrafos de entonces. […] Y más allá a profesionales y artistas de todos los ámbitos de aquella gauche divine de los años setenta, una tribu de la que también fue gurú. […] Su currículum es largo, variado e interesante, como corresponde a una persona longeva y ávida de experiencias. Fue pionero en el reconocimiento internacional cuando en 1958 el Museo de Arte Moderno de Nueva York le adquirió tres fotografías para su fondo permanente, así como el primer español representado en el Photography Annual americano de 1959.

    Una de las fotografías expuestas, Les festes hippies, ha sido recientemente adquirida por el director de cine Pedro Almodóvar como atrezzo para su nueva película “Madres paralelas”.

    https://blancaberlingaleria.com/portfolios/oriol-maspons/.

     

    FRANCISCO ONTAÑÓN

    (Barcelona, 1930-Madrid, 2008),

     Francisco Ontañón inició su trayectoria como amateur en Barcelona y enseguida formó parte de los grupos fotográficos más importantes de ese periodo, como Afal y La Palangana. En 1959 se trasladó a Madrid, donde trabajó como reportero para diversos medios de comunicación de referencia, desarrollando un estilo muy personal de reportaje. Se le considera integrado en la llamada Escuela de Madrid, que rompió muchos cánones presentes hasta ese momento en la capital española, cuya fotografía pecaba de un exceso de pictorialismo.

    Para resumir la relación de Francisco Ontañón con la fotografía hay que recurrir, nos dice su hija Aurora, a sus propias palabras: “Siempre pensé que tenía que dedicarme a una actividad útil; nada inútil, nada gratuito. La utilidad es comparable a la belleza, y en este mundo, los fotógrafos de talento son los capaces de embellecerlo”. Para su hija, “Si hay una palabra que lo defina es curiosidad. Sentía una curiosidad enorme por todo, todo le interesaba: el cine, la música, el arte, la actualidad…,y sabía de todo a pesar de no contar con estudios superiores. Era una de las personas más cultas que yo he conocido. Lo que le rodeaba era para él diferente que para los demás. Él mismo lo explicaba: ”Mis fotografías no son otra cosa que mi curiosidad satisfecha”.

    Ha sido objeto de numerosos galardones, como el Premio Internacional de Fotografía Ortiz Echagüe o el Premio Nacional Meliá de Periodismo Gráfico. Su obra se halla presenta en importantes colecciones nacionales e internacionales públicas y privadas.

    https://blancaberlingaleria.com/portfolios/francisco-ontanon/

    Blanca Berlin ends its annual season with an exhibition of three great exponents of Spanish photography. Oriol Maspons (1928-2013) and Francisco Ontañón (1930-2008) have recently been incorporated into the gallery, but not Gabriel Cualladó (1925-2003), who has been part of its artist portfolio for several years.

    The meeting of these photographers in a joint show has been carried out on the basis of their affinity, in terms of belonging to the same generational group, but also of  their disparity, since each one of them shows very personal and different thematic characteristics and approach . All three were part of the Afal group. Vintage or vintage copies of all of them are shown, although some later prints made by themselves or by their Estate are also included.

    For those who are not familiar with the meaning of the term, vintage is a copy made or approved by the photographer himself a few years after the negative was made. Some experts set this period at five years, others extend it to eight years. However, when it comes to very old copies whose printing date was undetermined after the death of their author, the term vintage can also be applied. Each of these copies, vintage or period ones, is a small rarity, sometimes enriched by the author’s signature, the annotations and stamps on the back, the dedications … It might seem that physical deterioration reduces the quality of the print, but If factors such as uniqueness, scarcity or rubric are added to that condition, its value does not decrease in the eyes of the expert collector. In some cases they are simple work prints whose initial purpose was not to be exhibited, but which have now become objects of desire for photo collectors around the world. Vintage photography is on the rise in the art world.

    The set of photographs exhibited places us before the historical and daily dimension of our country in the 20th century, before the «moment captured» by a lineage of innovative photographers whom Blanca Berlin gallery has brought together for their capacity for visual reflection, their photographic talent, and their suggestive way of showing the world an era that is now extinct, forever etched in the collective memory by the evocative power of the image.

     

    GABRIEL CUALLADÓ

    (Massanassa 1925 – Madrid, 2003)

    The photographs of Gabriel Cualladó exhibited in this exhibition have been chosen with the help of his son, Gabriel, who has focused mainly on portraits, considering that these form the main body of work created by his father throughout his entire career. The images in which the human figure is conspicuous by its absence being almost a rarity.

    Cualladó showed a special subtlety when he came to capturing the intimacy of the subject of his photographs, almost always members of his family or friends, whom he tried to frame in his work environment or in places that in some way contributed to define their character. The children, always serious, the older ones, in daring and unorthodox frames. One of the best connoisseurs of his work, Jean Claude Le Magny, Director of the Photography Section of the National Library of France, said that the Valencian photographer managed to express more with less, a simplicity that did not detract a bit of expressiveness from his powerful snapshots : a man whose face is hidden under the brim of his hat, the hand that hangs, orphan, on a window sill, the child whose expression enhances the foreshortening of a shadowy silhouette… ..

    The dramatic treatment of lights and shadows, their forced contrasts, the nonconformity that his approach denote, the departure from orthodoxy, all of these make this photographer a benchmark of that bygone era. The writer Antonio Muñoz Molina was surprised, in his article «The Art of Absence», that someone could be so delicate in a country as hard and strained as ours in that decade of the fifties.

    Gabriel Cualladó was a member of AFAL and co-founder of La Palangana group, before joining the Madrid School. He was awarded, among other recognitions, with the National Photography Prize and the Gold Medal of the Círculo de Bellas Artes de Madrid. His work is present in important public and private, national and international collections.

    https://www.blancaberlingaleria.com/portfolios/gabriel-cuallado/.

     

    ORIOL MASPONS

    (Barcelona, ​​1928-2013)

    In the obituary that Laura Terré, historian and photography researcher, wrote for El País after the death of Oriol Maspons, she stated that “[…] he was not only an excellent photographer, but also the most relevant theorist, energizer and experimenter, who fed with his ideas to a whole generation of photographers: the so-called golden generation of the fifties and sixties. […] «Photography is only one: good photography,» he affirmed, and demonstrating it in those hard times of the dictatorship (lack of graphic press, lack of advertising, conservatism of editorials, official censorship …) was his objective. Instead of dramatizing or propagating pamphlets, Maspons turned his professional work and his literature on photography into a space of irony, conceptual freshness and vitality of style, which he knew how to transmit to his photographer friends at the time. […] And beyond that to professionals and artists from that gauche divine of the seventies, a tribe of which he was also a guru. […] His biography is long, varied and interesting, as befits a long-lived person eager for experiences. He was a pioneer in international recognition when in 1958 the Museum of Modern Art in New York (MOMA) acquired three photographs for its permanent collection, as well as the first Spanish to be represented in the 1959 American Photography Annual.

    One of the photographs on display, Les festes hippies, has recently been acquired by the film director Pedro Almodóvar as props for his new film “Parallel Mothers”.

    https://blancaberlingaleria.com/portfolios/oriol-maspons/.

     

    FRANCISCO ONTAÑÓN

    (Barcelona, ​​1930-Madrid, 2008),

     Francisco Ontañón began his career as an amateur in Barcelona and immediately became part of the most important photographic groups of that period, such as Afal and La Palangana. In 1959 he moved to Madrid, where he worked as a reporter for various reference media, developing a very personal style of reporting. He is considered integrated into the so-called Madrid School, which broke many canons present up to that time in the Spanish capital, whose photography sinned from an excess of pictorialism at the time.

    To summarize Francisco Ontañón’s relationship with photography, one must resort, according to his daughter Aurora, to his own words: “I always thought I had to dedicate myself to a useful activity; nothing useless, nothing gratuitous. Utility is comparable to beauty, and in this world, talented photographers are the ones capable of beautifying it. » For her daughter, “If there is a word that defines him, it is curiosity. He was extremely curious about everything, everything interested him: cinema, music, art, current affairs … and he knew everything despite not having higher education. He was one of the most cultured people I have ever met. What surrounded him was different for him than for others. He explained it himself: «My photographs are nothing else than my satisfied curiosity.»

    He has been the subject of numerous awards, such as the Ortiz Echagüe International Photography Prize or the Meliá National Prize for Graphic Journalism. His work is presented in important international public and private collections.

    https://blancaberlingaleria.com/portfolios/francisco-ontanon/

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